La lección del día

Llorar no soluciona nada. Lo sé por convicción, pero cuando no hay otra salida, cuando no puedes decirle a la cara que te jode ese comportamiento. Ya pasaron cuatro años y no sirve de nada ponerse en el plan de niña. Pero estoy segura que esto me seguirá pasando, hasta el momento en el que deje atrás las cosas que no me suman, ni sumarán.

Debería decirle ‘adiós’, es fácil decirlo, más casi imposible (para mí) hacerlo.

Las Falsas…

Siempre me pinto las cejas por una cuestión de estética, soy lampiña y estas cejas ni se me notan. Uso un maquillaje extremadamente básico, un poco de base, delineador de ojos (el mismo que uso para las cejas), un poco de rubor y listo, no creo demorar más de 3 minutos en ese trajín. No sé, si otras chicas usan este tipo de maquillaje, pero creo que te maquillas o no.

 Bueno, hoy me dio la gana de ir a ponerme pestañas postizas, ya lo he hecho un par de veces pero siempre uso las de tamaño ‘small’ -las más pequeñas- es que también soy escasa de pestañas y para varías son demasiadas rectas, imposibles de rizar, lastimosamente.

“Esta vez quiero probar el tamaño ‘medium’, le dije a la peluquera, ella feliz con saber que le pagaré sus 20 soles por el trabajito. Una a una me iba poniendo las falsas, el  pegamento es un tipo de goma negra que al pequeño roce con el ojo, te hace chillar de ardor. Ya faltando poco para terminar, le pregunto: “esto me va a durar bastante, ¿no?” y ella me responde que, aproximadamente me durará una semana… (a mí me habían dicho antes que estas cosas duran más de un mes, si son de las buenas), asumí entonces que mis pestañas no tendrían mucho tiempo de vida.

Ya llegando a casa recordé algunas cositas que había obviado en torno a estas nuevas pesatañas, cosas como: tener que lavar la cara con delicadeza sin que el agua toque a las falsas, igualmente a la hora de secarme con la toalla, y lo peor, dormir con la cara hacia arriba para no estropear a las ‘medium’,  es una tontería, ya quiero que se caigan, pero todas de porrazo, porque si van cayendo de una a una, en algún momento andaré con una antena en el ojo y eso no pasa desapercibido en las chicas, eso sí que es incómodo.

En conclusión, la belleza o al menos verte bien, cuesta. Siempre me pasa lo mismo.

pestanas-postizas